¡Volando sin miedo!

22 octubre, 2021

A veces nos cansamos de hacer las mismas cosas todos los días, de esa rutina diaria, despertar, ir al trabajo, salir con amigos a los mismos sitios, pasear al perro, estudiar entre otras actividades mas que conforman lo que es la cotidianidad, esa que nos mantiene en nuestra zona de confort, hasta que un día llega la oportunidad de vivir una nueva experiencia…, y nos entra miedo e incertidumbre ante lo desconocido.

Todo ser humano ha sentido miedo alguna vez en su vida. Ese temor que nos paraliza y nos hace dudar de nuestras habilidades en el momento de emprender un nuevo proyecto, cumplir una meta o realizar nuestro más grande sueño.

Es normal sentirse así, pero lo que no es sano, es no saber superar el miedo.
Una persona que salió de su rutina y venció sus miedos es nuestra amiga Paola Granados, hoy relataré su gran experiencia al saltar en paracaídas y la forma como venció sus temores.

Es sábado muy temprano en Skydive Cuautla, sin saber lo que le esperaba, Pao llegó con toda la actitud de conocer a nuevas personas y con entereza ante lo que se iba a enfrentar, la adrenalina comenzó a recorrer todo su cuerpo cuando vio los primeros paracaidistas volando en el aire provocando en ella sentimientos contradictorios sobre la “locura” que estaba observando.

Podía notar su nerviosismo, se preguntaba cómo las personas podían lanzarse al vacío y no sentir miedo como el que ella estaba sintiendo, me hizo recordar el miedo que yo sentí hace tres años cuando hice mi primer tándem, ese miedo de no saber qué se siente y qué pasará al final, si surgen situaciones imprevistas, y cómo actuaremos ante éstas. Es así como el miedo se apodera de nosotros. La angustia por sentir que no podremos hacer frente a los imprevistos también es un sentimiento común.

No obstante, aunque es normal que reaccionemos así, no debemos permitir que nos paralice y nos deje sin poder poner acción y se que aunque Pao sentía miedo nunca dudó de ella en querer vivir esta experiencia.

Pasaron las horas hasta que escuchamos su nombre para que pasara al área de preparación. Un buen amigo mío, Claudio Rodríguez, que ha sido camarógrafo profesional en Skydive Cuautla se acercó con Pao para explicarle todo el procedimiento. Pao se empezó a notar más calmada y emocionada al escuchar con atención a Claudio quien le explicaba todas las indicaciones para realizar el salto correctamente y con seguridad. Le colocaban su arnes, Pao se veía bien y con mayor seguridad.

Se acercaba el momento y mi querida amiga ya estaba ansiosa por subir, así se acomodó en el carrito junto a dos paracaidistas profesionales, Hismael y Coco quienes dirigiéndose a mí, me comentaron que iban a seguirla para que se sintiera más segura y se la pasara bien, ( al saber que tres amigos y su instructor Papu la acompañarían en todo momento durante esta experiencia.) Esto me hizo recordar cuando mi instructor y mi camarógrafo me ayudaron a distraerme y no pensar en el miedo que sentía y sobre todo a disfrutar de lo que iba a vivir.

Como todos en el avión, Pao iba muy nerviosa, seguramente preguntándose ¿qué hago aquí? estoy a punto de realizar una locura. Sin embargo, durante todo el vuelo la emoción que sentía era superior a su miedo, estaba acompañada de nuevos amigos, y aunque no conocía al instructor con el que iba a saltar (Papu, instructor tándem en Skydive Cuautla), brindándole confianza necesaria para no renunciar ni sentir miedo, le mostró que es necesario creer en nosotros mismos para poder lograr grandes cosas.

Al darse cuenta de que el momento de abrir la puerta del avión había llegado y que iba a ser su turno de salir, el corazón le empezó a latir rápido de los nervios y el miedo comenzó a apoderarse de ella, al ver a Hismael respirando profundamente, a Coco y Claudio preparados para caer al vacío, recuperó la calma y por fin se entregó a la increíble experiencia que le esperaba.

Al caer Pao se dio cuenta que el miedo nos activa y nos hace pensar en todas las cosas que merecen la pena vivirse a pesar del miedo, saltar en paracaídas fue una de ellas, cada segundo que iba cayendo se dio cuenta que el miedo ya no la poseía más, dejó fluir el momento, lo hizo ser parte de ella, al ver que tres buenos amigos iban disfrutando de esta experiencia con ella eso le dio a Pao mucha confianza en que nada le iba a pasar y se dio cuenta que estaba viviendo una de las mejores experiencias de su vida.

Al abrir el paracaídas su cuerpo se relajó y ese miedo que sentía en un principio hizo que se sintiera más viva, tuvo la oportunidad de disfrutar de una hermosa vista, una vista que ella no se imaginaba abordo de un paracaídas. Fueron momentos de risas y de muchas emociones, en todo su vuelo de copa con Papu pudo darse cuenta de que el vivir nuevas experiencias constantemente te recompensan de muchas formas llevándote a tener una vida diferente y mejor, aunque sea buena o mala la experiencia, el hecho de haberte motivado a cumplir tus sueños, te hace una persona victoriosa. El hecho de dudar al principio y dejar que el miedo te invada por unos minutos es parte de la experiencia, y al final, cada paso que das al experimentar cosas nuevas cambia la mayoría de las cosas que tenemos seguras por inciertas y aunque a veces parece una locura, no hay nada más satisfactorio que el marcarse nuevos retos y lograrlos, empezar a saber de qué cosas somos capaces y las metas que podemos lograr conquistar.

Ya a unos minutos de tocar tierra, se dio cuenta que esta experiencia estaba a punto de llegar al final, ella quería seguir en el aire disfrutando de la felicidad y adrenalina que le había provocado saltar. En tierra firme y con una sonrisa en su rostro supe que al igual que yo, saltar en paracaídas le dejó una gran experiencia a mi amiga y que el miedo es una de las emociones más poderosas que nuestras mentes pueden crear, es tan poderosa que puede obstaculizar tu capacidad de pensar, de atreverte a vivir nuevas experiencias que al final te recompensarán de muchas formas llevándote a tener una vida diferente, el hecho de estar continuamente saliendo de tu rutina y enfrentando tus miedos te ayuda no sólo a estar más activa y feliz sino que te llevará a ser una persona mejor.

Vivir la vida al máximo significa aprovechar todas las oportunidades de generar sensaciones nuevas que te hagan experimentar esa sinergia entre tu vida y tú mismo, para Pao haber saltado en paracaídas fue una de ellas.

Pao nos demostró que el miedo nos puede paralizar, y eso no es nuevo. También que el temor nos sume en pensamientos negativos y que impide tomar decisiones asertivas. Pero el hecho de quedarte estancando en el mismo sitio, sin siquiera haber tomado el impulso de dar el primer paso, sólo nos deja sentimientos de frustración.


Sabemos que la incertidumbre a lo desconocido no hace sentir vulnerables, hoy Pao nos mostró que a pesar de esta vulnerabilidad, nada le impidió salir de la rutina para volar y crecer como persona, más que paralizarse, optó por vivir una nueva experiencia con coraje y valentía, usando la incertidumbre como trampolín que la proyectó a aventarse por nuevas experiencias dando ejemplo para que otros también logren volar y disfrutar los cielos azules como ella lo hizo…

“Es una experiencia que te ayuda a vencer miedos y como a retarte a ti mismo, saber que estas a una altura que no esperarías saltar de ahí, fue un reto para mi y me da mucha satisfacción haberlo vencido y me hace sentir muy feliz”

Escrito por Gabriela Novoa

Para Skydive Cuautla